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25jun/131

EL HAMBRE Y LA POBREZA NO SON UNA ENFERMEDAD… SON EL SÍNTOMA

Publicado por Sandro Pucci


El problema del mundo no es el hambre y la pobreza, el problema del mundo es la indiferencia.  El hambre y la pobreza son solo el síntoma de una enfermedad llamada indiferencia.

Cada Ser Humano vive en su pequeño mundo, es como una burbuja de vidrio alrededor de nosotros y en donde permanecemos el noventa y nueve por ciento del tiempo. Esta burbuja no apareció de repente ni estaba ahí cuando nacimos, esta burbuja se fue construyendo con cada creencia, paradigma y hábito que desde que nacemos y aun antes de nacer, han sido sembrados en nosotros desde nuestra socialización temprana, sumados a aquellos que nosotros mismos, luego, hemos creado por nosotros mismos.

Así es cada uno de nosotros, vivimos en nuestro propio mundo interior con nuestras percepciones y  poco nos interesa lo que suceda en el mundo interior de otros y por eso somos indiferentes a muchos estímulos la mayoría del tiempo,  salvo en los efímeros momentos en que nuestro campo energético se entrecruza  con el campo energético de otro y por momentos se comunican nuestros mundos internos y es ahí donde se producen las negociaciones, las alianzas y las uniones.   Lamentablemente eso sucede en un bajo porcentaje del tiempo y cuando se produce, es por momentos muy cortos.

Esto que a primera vista podría interpretarse como egoísmo e insensibilidad, ni bueno ni malo, es solo un hecho fáctico y por lo tanto pertenece a nuestra realidad.  Solo cuando nuestros campos energéticos se entrecruzan, nuestros mundos se unirán momentáneamente y compartiremos parte de nuestro mundo con otros y viceversa.

En los esporádicos momentos en que esto sucede, surgen de inmediato otros problemas a los que tenemos que atender y una vez más, al igual que con el tema del hambre y la pobreza, nosotros nos focalizamos en el síntoma y no en la enfermedad.  Incompatibilidad de caracteres, no me entienden, no lo/la entiendo, el problema es la edad o la educación etc.  La realidad es que la enfermedad es la comunicación o mejor expresado la falta de comunicación. Si yo estoy tan encerrado en mi burbuja de vidrio y creo que mis percepciones representan a la única verdad y si me paro en mi razón y considero que las cosas deben ser a mi manera o simplemente no hay manera, yo estaré operando con las Formas de Ser que no me funcionan y cuando llegue a esos efímeros momentos en que mi energía se entrecruza con la energía de otro y que constituyen los únicos momentos en los que podemos compartir información de nuestros mundos y sensibilizarnos por el hambre y la pobreza, nuestras energías chocarán con una coraza y serán mutuamente rechazadas con los consabidos conflictos que lejos de ser la enfermedad, son más bien el síntoma de la misma.

La comunicación es un ir y venir de mensajes bilaterales que tienen su dinámica particular para operar:

MENSAJE>CODIFICACIÓN>MENSAJE> RECEPCIÓN> DECODIFICACIÓN

Cuando tú comunicas, tus mensajes están codificados o sea encriptados en el idioma que se habla en tu propio mundo. Cuando tu otro interlocutor recibe el mensaje, lo decodifica, vale decir lo interpreta de acuerdo a los estándares del idioma que se habla en su propio mundo y de acuerdo a eso interpreta tu mensaje.

El problema en todo este proceso automático es  que la mayoría de las veces esto termina en incomunicación y poco a poco nos vamos insensibilizando para no sentir frustración ante el fracaso de no tener una comunicación adecuada.

Cantas veces no te has encontrado tú en estas explicaciones:

¡ESO NO ERA LO QUE YO QUISE DECIR!  ¡NO ME ESCUCHAS CUANDO TE HABLO! ¡YO NO QUISE DECIRTE ESO! ¡NO ME ENTIENDES!

¡SIEMPRE QUIERES TENER LA RAZÓN!

El proceso de codificación y decodificación de mensajes, si bien suena engorroso, en nuestro cerebro se realiza en forma automática y si nosotros comunicamos en automático y reaccionamos en lugar de responder, entonces,  casi ni nos damos cuenta de que hemos realizado este proceso de comunicación; cosa que a la larga termina siendo una Incomunicación.

Cuando un adulto comunica a un infante, sus mensajes están notoriamente codificados y no en automático necesariamente, dado que conscientemente lo hacemos y esta ves sí nos percatamos de ello.  ¿Por qué nos es tan fácil codificar consciente y estratégicamente los mensajes hacia los infantes?  Porque esa forma de responder en lugar de reaccionar la hemos aprendido desde niños y la evolución para preservar la especie, se ha encargado de que eso sea así.

Entonces debemos extrapolar de esto que la mala comunicación que hay entre nosotros, se debe a un defecto de codificación adecuada de los mensajes que emitimos y a la decodificación inadecuada de los mismos y esto es correcto.  ¿Y cómo se codifica adecuadamente, entonces?

De ninguna manera estoy tratando de dar una receta facilista ni nada por el estilo, ya que a mí también se me hace complicado seguir esta herramienta, pero al tenerla y conocerla, por ende ser consciente de ella, me permite  re diseñarme y cambiar el rumbo que no me funciona.

En el momento en que mi mundo se cruza con el mundo de otro y la cercanía permite que nuestras energías se compartan, la herramienta de la comunicación muy útil  es ponerme en los zapatos de la otra persona –empatía-  vale decir interesarme en su mundo e intuir cuales son los procesos de aprendizaje y socialización por los que pasó ese Ser Humano.  Si me permito empatizar con ese Ser Humano, como nuestros dos campos energéticos están compartiéndose en ese momento, yo tengo acceso inconsciente a ciertas dinámicas y campos que me permiten intuir muchas cosas y de esa forma codificar estratégicamente el mensaje para que esa persona lo pueda decodificar adecuadamente y así perciba mi comunicación de la manera como yo planee que esta sea recibida.  De esa misma forma cuando estés de receptor, no te inventes nada, no supongas nada, busca los elementos necesarios para que logres decodificar ese mensaje en la forma como el emisor quiso enviarlo.

Esto es lo que se llama ASERTIVIDAD y en ALTAVIDA  se usa ASCERTIVIDAD que no es otra cosa que decir lo que piensas cuando lo piensas y en forma directa, honesta y verás;  haciendo respetar tus derecho sin pisar los derechos de los demás y jugando Ganar-Ganar -Gano yo y Ganas tú-.  Usando las estrategias necesarias para ACERTAR y dar en el objetivo y se logra  codificando adecuadamente el mensaje para que el receptor, en su mundo y con sus paradigmas, creencias y hábitos, pueda decodificar ese mensaje e interpretarlo adecuadamente, tal como yo quería que fuese interpretado.

Extracto de “LA AVENTURA DE MI VIDA ES MÍA” de Alejandro Pucci

 

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2jul/120

Tú Y La Ley De La Atracción

Publicado por Sandro Pucci


Habrás oído hablar de la Ley de la Atracción, un principio universal que siempre está operando en nuestras vidas, como nos lo aseguran decenas de autores que escriben sobre este tema, muchos de los cuales son físicos cuánticos. Puedo asegurarte, en base a mi experiencia personal, que la LdeA funciona!! Sólo que hay un ´pequeño´ problema… como la LdeA es un principio universal que siempre está operando, lo atraes todo… lo bueno, lo malo y lo feo. Lo que atraes en tu vida tiene que ver con tus creencias. Si crees que naciste con estrella, el universo manifestará lo que va a respaldar tu creencia en tu buena suerte. Si crees que naciste estrellad@, manifestará lo necesario para que realices la "verdad" de esta creencia que tienes. Observa un momento tu experiencia de vida. ¿De qué tienes más? ¿De lo bueno? ¿O de lo malo y lo feo? Y si revisas tus pensamientos, ¿cuáles dirías tú que predominan en tu día a día? Las personas que te conocen, ¿dirían que eres una persona positiva o, mas bien, que andas quejándote, sintiéndote víctima, despotricando de tu suerte y de tu “destino”? Con esos pensamientos, producto de creencias limitantes y de antiguos mandatos familiares, ¿qué estás atrayendo en tu vida? ¿Qué clase de trabajo? ¿Qué tipo de relaciones familiares y sociales? ¿Qué cantidad de dinero y qué tipo de finanzas? ¿Estás persiguiendo tus sueños? Quizá te estés preguntando: “¿Por qué no estoy consiguiendo los resultados que quiero?”. Y puede que estés pensando que eso de la Ley de la Atracción son tonterías porque a ti no te funciona. No es que el principio de LdeA sea falso. Es total y absolutamente real. Lo que mas bien debes preguntarte es si tu consciente y tu subconsciente están perfectamente alineados con esas intenciones que quieres materializar. La atracción y materialización de lo que quieres no sucede sin que tengas que realizar ajustes dentro de ti para lograr congruencia interna, de tal manera que te alinees por completo con aquello que quieres hacer realidad. ¿De qué tipos de ajustes estamos hablando? Pues, de tus creencias y paradigmas y mandatos y actitudes que te están limitando. Si le pides al universo algo específico y se está tardando mucho en manifestarse, la pregunta que necesitas hacerte es: ¿mis deseos están alineados con mis creencias acerca de mi capacidad para alcanzar lo que quiero? Esta revisión no es fácil porque de algunas creencias estás consciente y quizá has logrado rediseñarlas con el paso del tiempo; pero otras están arraigadas profundamente en tu subconsciente y constituyen tus bloqueos. Como no estás consciente de ellas, ni siquiera sabes que existen. Sin embargo, constituyen el gran obstáculo que impide que logres tus metas y tus sueños. ALTAVIDA, con sus Talleres de Exploración de creencias limitantes y Reconstrucción con creencias empoderadoras, te ofrece precisamente esa oportunidad que te hace falta para alinearte y adquirir la congruencia interna que necesitas para caminar seren@, seguro@ de lo que quieres y de cómo conseguirlo. Lo que llegas a descubrir de ti mism@ en los Talleres de ALTAVIDA puede cambiar tu vida de maneras insospechadas. Muchos ya lo han descubierto, ¡y tú también puedes hacerlo! En tu Taller de ALTAVIDA aprenderás a: Utilizar Pasos Muy Sencillos para Inmediatamente Reemplazar Tus Creencias Limitantes por Creencias Empoderadoras Entender Cómo Tu Poder Puede Mejorar Tus Relaciones Personales Saber Cómo Confiar en Ti y Respetar Tus Decisiones Sentir Cómo Tú Puedes Marcar La Diferencia y Crear Valor Para Ti Alcanzar Altas Expectativas de Éxito Desarrollar tu Capacidad para Manifestar Lo Que Realmente Deseas. Nuestro próximo Taller es el viernes 13, sábado 14, y domingo 15 de Julio. ¡Separa ya estas fechas en tu agenda! Inscríbete en nuestra página web : www.procesosaltavida.com  o llámanos al teléfono 620-8466, o a alguno de los móviles listados en la web.  Elizabeth Michel Psicoterapeuta

ATRÉVETE A HACER ALGO DIFERENTE

¡TOMA ACCIÓN!

21jun/122

MUJER +40 +50 LA MEJOR EDAD…

Publicado por Sandro Pucci


Una revista británica ha realizado una encuesta entre hombres,
dividiéndolos en tres grupos de edades. Sus preferencias sobre
probables parejas fue aplastante: la mayoría eligieron mujeres entre
40 y 60 años. Casi todos coinciden en que son más inteligentes y más
sexys. Pero la autentica respuesta la da un escritor colombiano de 41
años, Santiago Gamboa … espero disfruten la lectura..

Palabras de Santiago Gamboa, escritor colombiano.

Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen
cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas,
pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo,
endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de
gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que
las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.
Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas
a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a
veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué
importa… Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la
protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre
sus puertas a algún visitante.

Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas
cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que
poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel
higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar
para vivir en pareja.

Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando
nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se
cubrieron con suéter de lana y perdieron su parecido con María, la
virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar.
Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo. Aquí hay
algunas razones de por qué una mujer de más de 40 nunca te va a
despertar en la mitad de la noche para preguntarte…. “¿Qué estás
pensando?” No le interesa lo que estás pensando.

Si una mujer de más de 40 no quiere mirar un partido de fútbol, ella
no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere
hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más
de 40, se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de
lo que quiere, y de con quién lo quiere. Son muy pocas las mujeres de
más de 40 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace.
Una mujer de más de 40, tiene cubierta su cuota de relaciones
“importantes” y “compromisos”. Lo último que quiere en su vida es otro
amante posesivo.
Las mujeres de más de 40 son generalmente generosas en alabanzas.
Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen
suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas.
Solo una mujer más joven e inmadura puede llegar a ignorar a su mejor
amiga. Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo.
No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son
honestas y directas. Te dicen directamente que eres un *** si es
lo que sienten sobre ti. Tenemos muchas cosas buenas que decir de las
mujeres de más de 40 y por múltiples razones…
Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de
40, inteligente, divertida y sexy hay un hombre con casi o más de 50…
pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el
gracioso con una chica de 20 años y haciendo el completo ridiculo.

¡¡¡Señoras… les pido perdón por ello….!!!

 

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14may/120

LA FABULA DEL PUERCOESPÍN

Publicado por Sandro Pucci


Durante la era glacial, muchos animales morían por causa del frío.
Los puercoespines, percibiendo la situación, resolvieron juntarse en grupos, cosa que así se abrigaban y se protegían mutuamente, claro que, las espinas que tenían cada uno, herían a los compañeros más próximos, justamente, aquellos más cercanos y que por ende ofrecían más calor.

Por eso decidieron alejarse unos de otros y como consecuencia comenzaron de nuevo a morir congelados.
Entonces hicieron una elección: o desaparecían de la Tierra o aprendían a manejar las espinas de los compañeros.

Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. Aprendieron así a convivir con las pequeñas heridas cotidianas y también a manejar inteligentemente las grandes heridas que suelen producirse en toda relación entre Seres Humanos, sobre todo aquellos que están más próximos, ya que lo más importante y la base de la supervivencia humana, era el calor del otro.
Y así sobrevivieron.

Moraleja de la historia

La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella donde cada uno aprende a convivir con los defectos del otro y admirar sus cualidades, siendo fuente de rediseño al trabajar las Formas de Ser que no nos funcionan.

17abr/120

El Logro de Tus Metas vs La Táctica Para Postergar

Publicado por Libby Michel


Uno de los temas que los participantes en nuestros Talleres de Liderazgo traen con mayor frecuencia es el bajo porcentaje de logro de sus metas y visión de vida. Muchas personas han sido socializadas para poner los deseos de los demás por delante de los deseos propios. En ALTAVIDA, a esta conducta la llamamos Postergarse. ¿Cuántas veces al empezar cada año te has propuesto metas u objetivos importantes para ti, como conseguir un buen trabajo o poner tu propia empresa, bajar unos cuantos kilos, conseguir pareja, empezar tus estudios, terminar tu tesis, ahorrar plata, mudarte a tu propio depa, etcétera, y terminas el año con el mismo trabajo de siempre, sol@ como siempre, con el peso de siempre, sin haber empezado los estudios, ni la tesis y con cero ahorros? Con mucha frecuencia cuando te propones lograr tus metas, te construyes una falsa estructura delante de tus deseos y luego concentras tu Poder, tu Energía, en darle prioridad a esa falsa estructura relegando así tu objetivo real a un segundo, tercer y cuarto plano . Esta forma de proceder se llama Táctica Para Postergar. Te pongo un ejemplo. Digamos que quieres conocer a alguien a quien querer y que te quiera, y te dices: “antes de salir a buscar a ese alguien especial tengo que adelgazar, hacer dieta, meterme al gimnasio, cambiarme de look, y quizá, incluso, aprender inglés”. ¿Qué estarías haciendo en este caso? Estarías levantando una falsa estructuraque te tendría ocupad@ pensando que estás caminando hacia tu meta cuando en realidad lo que estás haciendo es demorar las verdaderas acciones que necesitas tomar para lograr tu meta, esto es, salir al mundo real a conocer y salir con posibles candidat@s. Estas falsas acciones que emprendes forman parte de tu Táctica para Postergar. La pregunta es: “¿Para qué estás postergando?” Y quiero que notes que no te he preguntado por qué sino para qué. Y la razón es muy sencilla. Al contestar por qué, te vas a inventar razones o causas por las que te postergas, razones y causas que tú percibes ajenas a ti, del tipo “Yo no fui; fue Teté”. O sea, la responsabilidad es de otro, no tuya. En cambio si contestas un para qué, no te va a quedar otro remedio más que hacerte responsable de tus formas de evitar. O sea, “me meto al gimnasio, hago dieta, estudio inglés, hago mil cosas, y todo ello para no enfrentar lo que en verdad me pasa… y es que soy tremendamente insegur@ de mí, tengo miedo al rechazo, miedo a fracasar o, incluso, miedo al éxito”. Sí, miedo al éxito, ¡aunque te parezca mentira! Y aquí está el motivo por el que pones tu energía en acciones que no son en absoluto prerrequisito para alcanzar tus metas. Imagínate, si Tony Meléndez se hubiera dicho a si mismo que para que pudiera tocar guitarra primero necesitaría brazos, manos y dedos. Tendría que haber vuelto a nacer. Tú puedes empezar YA a alimentar tu Poder para crear lo que deseas sin que tengas primero que hacer tantas cosas. No necesitas esperar a pasar por cirugía, matarte con ejercicios, bajar 20 kilos para conseguir pareja, ni tampoco tener todo el dinero del mundo para poner tu negocio, mudarte de casa, etcétera. Lo que necesitas hacer es trabajar en tus Creencias Limitantes mientras tomas acciones efectivas para alcanzar tu meta. Las Creencias Limitantes son aquellas estructuras mentales que se implantaron en tu cerebro cuando eras niño y que en ese entonces sirvieron un propósito de defensa cuando no tenías otras herramientas, pero que ahora que eres adult@ su vigencia está largamente sobreextendida por lo que sirven sólo para boicotear tu crecimiento. Nuestros Talleres de Liderazgo AltaVida están diseñados para que trabajes tus Creencias Limitantes de manera que puedas mejorar tu Autoestima, Comunicación Efectiva, Trabajo en Equipo y Compromiso, los Cuatro Pilares del Liderazgo. El próximo Taller de AltaVida se va a llevar a cabo los días 27, 28 y 29 de Abril próximos. Inscríbete en nuestra página web. Sólo tienes que entrar a la Pagina Web: www.procesosaltavida.com e informarte de nuestros Talleres así como conocer a nuestros Coaches/Facilitadores y su trayectoria. Sigue los pasos para tu inscripción y detalles de pago en el menú: ¡Inscríbete Ya! . Si deseas tener una reunión previa con alguno de nuestros Coaches, llama al teléfono 620-8466 o a cualquiera de los teléfonos móviles listados en la Web. Nuestro deseo es que alcances tus sueños. ¡Tú Sí Puedes! ¡El Cielo es el Límite!".

5nov/110

EL MUNDO DE LAS PERCEPCIONES

Publicado por Sandro Pucci


En tanto seres sociales, vivimos en grupos e inmersos en una cultura. El logro de nuestros objetivos los conseguiremos actuando en diversos grupos y realidades, de forma egoísta en cierta forma porque de ellos nos nutriremos.

Ya que nuestro paso por estos grupos y estas realidades que cimentarán las bases de nuestro desarrollo, autoestima y auto-realización es muy importante, aprendamos cómo conducirnos adecuadamente con una buena interacción con los otros integrantes de estos grupos, interacción que se va a dar de todas maneras y esta nos puede sumar o nos puede restar, dependiendo del tipo de comunicación que tengamos con ellos y la comunicación entendida no sólo como el intercambio de información entre un ser humano y otro, sino como un adecuado intercambio de información a partir del conocimiento de cómo perciben el mundo y las cosas los otros seres humanos que, como nosotros pertenecen a un mismo grupo, los Seres Humanos.

Vivimos en el mundo de las percepciones. Una cosa es lo que nosotros nos inventamos como la realidad y otra - que puede diferir poco o mucho de aquélla - la percepción que cada cual tiene de esa misma realidad. Cada persona tiene su propio punto de vista e interpretación de cuanto sucede en su mundo interno así como de lo que sucede a su alrededor y a ese punto de vista llama “realidad”.

Nuestro punto de vista nos permite interpretar lo que oímos, vemos y hacemos, es decir, la forma como nuestro esquema mental traduce los diferentes estímulos que nos bombardean, dándoles nombre, forma, olor, sonido, movimiento, etcétera. Es, finalmente, el tamiz que nos da los elementos para relacionarnos con el mundo. A esa manera particular de interpretar y entender la realidad del mundo interno y externo los especialistas han dado en llamar percepción.

AUXILIO DE LA GESTALT

A fin de ilustrar mejor el tema de las percepciones, debo hacer un pequeño alto en el estilo y espíritu de este libro para ver un poco de teoría. Tenemos que recurrir al cuerpo teórico de la escuela psicológica de la Gestalt que postula que las imágenes, como estímulos auditivos, visuales o físicos, son percibidas por nuestro cerebro en su totalidad; esto es, como forma o configuración y no como mera suma de sus partes constitutivas. En otras palabras, el cerebro no percibe imágenes en pedacitos, sino que las percibe completas. Pongamos un ejemplo. Si vamos en un tren a alta velocidad, los árboles que están en el camino pasan ante nosotros como sombras difusas, pero al momento de recordar esa escena, nuestro cerebro ve los árboles completos y enfocados; vale decir, usa las imágenes que tiene registradas en su archivo mental, y no las imágenes defectuosas que ve. El cerebro ha completado los elementos difusos con el material que tiene almacenado. Nuestros recuerdos, nuestras creencias, nuestros paradigmas etc

El contexto juega un papel esencial en nuestras percepciones ya que de él depende la forma como interpretamos lo que percibimos.

En efecto, los psicólogos gestaltistas llegaron a comprender que la percepción es influida tanto por el contexto como por la configuración de los elementos percibidos. En el cerebro, las partes derivan de su naturaleza y de su sentido global, y no pueden ser disociadas, separadas del conjunto, ya que fuera de él pierden su significado. Es decir, el tronco, las ramas y las hojas en su conjunto forman el árbol; las hojas separadas, desparramadas en el suelo, no son el árbol. El contexto nos va a dar características diferentes del árbol según sea otoño o primavera.

TEORÍA DE LA PERCEPCIÓN

Cuando percibimos algo, ese algo se grafica como un todo en nuestro cerebro, pero en el proceso de amalgama inicial - cuando nuestro cerebro empieza a interpretar e identificar qué es eso que estamos percibiendo - la parte del todo que más ha llamado nuestra atención será la figura o forma que ocupará el centro de nuestro interés, y todo lo demás - lo que rodea a este objeto o evento - pasa a ser el fondo que se ubica en un segundo plano y presenta formas difusas. En el momento que una emoción, sensación o fantasía ocupa nuestra atención, ella se constituye en figura, al tiempo que todo lo demás pasa a constituir el fondo.

Esta es una de las explicaciones del por qué no todos percibimos de la misma manera.

Los primeros gestaltistas demostraron que los seres humanos no percibimos las cosas como elementos sin relación y aislados sino que más bien las organizamos, mediante el proceso perceptivo, en totalidades significativas a partir de nuestro interés, y como nuestros intereses son inherentes a nuestras vivencias, no hay nada que resulte menos común que los intereses. Luego veremos cómo a veces los grupos se suelen aglutinar alrededor de intereses comunes por necesidad o por conveniencia y en esos casos las percepciones suelen ser similares y se llaman percepciones grupales. El ejemplo palpable es el fenómeno grupal que se produce en un estadio de fútbol donde todos hacen olas sincronizadamente, gritan “gol” simultáneamente, abuchean al árbitro a una sola voz, etcétera.

Efectivamente, mientras hay interés, una escena aparece organizada de un modo significativo; en cambio, cuando el interés está ausente, la percepción se atomiza y la escena se ve como un enjambre de objetos sin ninguna relación entre sí. Podemos resumir este proceso en los términos que forman la base de la teoría de la percepción: fondo y figura. Cuando estamos aburridos escuchando un discurso, todas las figuras se vuelven difusas, pasan a ser fondo mientras nosotros nos escapamos a un mundo de ensoñación.

Estos conceptos teóricos que pueden parecer un poco complicados de entender nos dan las pautas para comprender el mundo de las percepciones y cómo éstas dependen de la forma como nos relacionamos con nuestro entorno. Podemos decidir mantener contacto con lo que nos rodea o retirarnos. El que hagamos una u otra elección depende de cómo enfrentamos el mundo según nuestra particular psicología.

Contactarse con el entorno o retirarse de él está determinado por el grado de control que tiene un individuo sobre lo que le acontece. Las personas que tienen problemas en el ritmo de contacto-retiro tienen dificultades para decidir por sí mismos cuándo participar y cuándo retirarse.

Este es el caso del neurótico porque todos los asuntos inconclusos de su vida, todas las interrupciones de sus procesos de realización, han perturbado su sentido de la orientación. Ya no sabe ni cuándo ni de qué retirarse. Ha perdido su libertad de elección. No puede escoger medios apropiados para cumplir sus metas porque ya no tiene capacidad de ver las opciones que tiene por delante.

La percepción de cada individuo es tan personal como sus huellas digitales. Un mismo evento – por ejemplo, un accidente de tránsito - tendrá tantas versiones como personas involucradas en él; aunque probablemente sean semejantes, cada cual destacará el elemento que más le impresionó y que fue la figura de su percepción.

Del mismo modo, cuando emitimos un mensaje o damos una información, cada interlocutor percibirá a su manera el significado del mismo.

Por eso es que son tan comunes frases como:

- No fue mi intención herirte...

- Me has mal interpretado...

- No has entendido lo que he querido decir...

- Nadie me entiende cuando hablo...

¿Cuántas frases más podrías añadir tú?

Estoy seguro de que tú podrías enriquecer esa lista de frases aún más. Es que a todos nos sucede. Parece que o nosotros hablamos otro idioma o aquéllos que nos están escuchando, o sea nuestros interlocutores, son tontos o no entienden, que para el caso da lo mismo.

Ni nosotros hablamos otro idioma ni nuestros interlocutores son tontos. El problema es una mala comunicación porque simplemente no tratamos de comprender cómo perciben ellos nuestros mensajes, a eso se le llama empatía o ponerse en los zapatos del otro.

PERCEPCIONES GRUPALES

La singularidad de la percepción hace que la especie humana sea tan variopinta en cuanto a la forma en que percibe las cosas y la forma cómo interpreta lo que le acontece, pues la forma como percibimos está directamente ligada a la forma como enfrentamos el medioambiente y los sinfines de estímulos con que éste nos bombardea a cada instante.

Como hemos visto, nuestra posición frente al mundo y las cosas es el resultado de nuestro proceso de socialización; esto es, de las influencias sociales, culturales, económicas, políticas, religiosas y de cualquier otra índole que hayamos recibido. Y, ya sabemos, nuestra posición frente al medio ambiente determina nuestra percepción.

Entonces, podemos afirmar que las personas de un mismo grupo pueden tener percepciones similares aunque conserven su singularidad.

Normalmente, las personas eligen su pertenencia a un grupo determinado - social, cultural, profesional - según su conformación psicológica, según sus necesidades y deseos. Cuando encontramos que queremos ser médicos, ingenieros o pintores, no estamos haciendo otra cosa que ir directamente hacia nuestra categoría, aquella para la que nuestra personalidad, nuestra configuración cerebral, está hecha. Sin embargo, es común encontrar, por ejemplo, ingenieros que trabajan de vendedores - aunque aquí también tiene mucho que ver las oportunidades de desarrollo que nuestras sociedades pueden brindarnos.

Los grupos tienen fuertes anclas que dan a sus miembros sentido de pertenencia y los mantiene unidos en el mismo estrato o espacio de la sociedad. Por esta razón, los miembros de un mismo grupo tienen experiencias similares, comparten problemas comunes y sus actividades los condicionan de manera similar y, por esta razón, las características aislables de su personalidad son bastantes similares.

Este tipo de coincidencias hacen que las percepciones de esos grupos tengan componentes coincidentes y, por lo tanto, ante ciertos estímulos, su respuesta e interpretación será similar. Estas son percepciones grupales. Extracto sacado de “La Aventura de Mi vida es Mía” de Alejandro pucci

 

 

 

 

19oct/110

JUICIOS, ETIQUETAS, PREJUICIOS

Publicado por Sandro Pucci


Las circunstancias sociales, culturales y económicas condicionan los estímulos y el bagaje de conocimientos e información que acumulamos, así como los principios y valores de nuestra posición frente al mundo y las cosas. Somos producto de nuestra carga genética, pero sobre todo de nuestras circunstancias.

Desde que nacemos somos etiquetados por nuestro entorno familiar y, posteriormente, por la sociedad en general. Estas etiquetas se convierten paradigmas y creencias que se comportan como pequeñas condenas que vamos  cargando sobre los hombros, sentenciados a vivir una vida de conflictos internos.

Etiquetar equivale a prejuzgar, a emitir juicios que terminan en sentencias valorativas sobre la capacidad, personalidad, inteligencia o apariencia de otra persona.

 Cuando un niño recibe una estimulación reiterativa con un determinado mensaje, éste mensaje será internalizado en su mente e  influirá en una serie de actitudes que incidirán fuertemente en la formación de su personalidad.

 Estos estímulos persistentes influyen de tal manera en él que puede cambiar su vida para bien o para mal. Por ejemplo, a una niña que es coqueta y simpática se la puede etiquetar diciéndole: “Cuando seas grande serás actriz o modelo”, mientras que a su hermana, que es también bonita pero que demostró ser talentosa en ciencias, también se le puede poner una etiqueta diciéndole: “Tú serás científica”. Y así cada una genera un paradigma en su mente y de ese modo quedarán signadas cada una con su etiqueta que llevará como marca en la frente.

 Si ambas niñas reciben estímulos de refuerzo razonablemente constantes - o sea, la repetición con cierta regularidad de esas etiquetas - desarrollarán actitudes que desencadenarán conductas que les confirmen dichos paradigmas y basándose en sus creencias limitantes y operando a través de las etiquetas, reafirmarán su valoración basándose en las etiquetas que a veces, con mucho amor, los padres solemos sembrar en nuestros hijos.

 Esas dos niñas, cuando estén listas para  “pegar el salto” a la adolescencia, se sentirán muy compenetradas con sus paradigmas y en sus roles etiquetados: la primera pensará que es bella pero no muy inteligente; la otra sentirá que es inteligente pero no muy linda. Y así vivirán sus vidas de acuerdo con estos roles que fueron primero inducidos, ya sea en forma voluntaria o quizá sin haber tenido la menor intención de hacerlo, tanto por los padres como por su entorno en la etapa de su socialización temprana. Luego, estas etiquetas serán adoptadas por ambas niñas como parte de su personalidad ya que es esa la forma como los paradigmas que son conjuntos de creencias basados en etiquetas, juicios  y actitudes, operan en nosotros determinando el camino que vamos a seguir en nuestra vida, llevando nuestros paradigmas sobre nuestros hombros como roles autoimpuestos por el resto de nuestras vidas.

 En los Talleres de ALTAVIDA trabajamos incansablemente este tema.  La importancia de Re Diseñar nuestro Ser, justamente consiste en reconocer  los paradigmas que no nos funcionan, re diseñar aquellos que están mal pero son útiles y sembrar nuevos paradigmas basados en Principios y Valores Universales. Extracto de: “La Aventura de Mi Vida Es Mía” de Alejandro pucci

16oct/112

EL RE DISEÑO

Publicado por Sandro Pucci


Vivimos en sociedad,  nos nutrimos de ella y somos socializados por ella; por ende, nos debemos a ella.

Pero ¿Quién es ella?

El ser humano no podría existir si no fuera porque vive con otros seres humanos. Nos desarrollamos en una cultura, entendida ésta como la forma particular de ver, sentir y actuar de un determinado grupo social.

Pero ¿Quién es él?

La cultura, ente vivo que va cambiando, con el paso del tiempo se va haciendo cada vez más compleja, y lo que en un primer momento servía para la supervivencia, desarrollo y protección  de sus miembros, puede llegar a convertirse  en elemento de atraso y estancamiento.  Una vez más surge la pregunta:

Pero ¿Quién es ella?

La respuesta es siempre la misma, no existe un Él o una Ella, siempre somos nosotros mismos, ya que la sociedad es el conjunto de seres  humanos que la conforman  y su idiosincrasia es lo que llamamos sociedad.  Por otro lado los Grupos Sociales y la Cultura en sí, no son más que otra forma de nombrar el diario accionar de los seres humanos.

¿Por qué entonces la necesidad de despersonalizarlo y llamarlo un él o un ella?

Porque de lo contrario tendríamos que asumir toda la responsabilidad del producto de esta Sociedad y de esta Cultura  y nosotros somos  campeones para sacar culpas para afuera ¿verdad?

Nosotros culturalmente, hemos heredado paradigmas, dogmas y mandatos que han sido hitos en nuestro proceso de socialización, pero que resultan nocivos para nuestro desarrollo. Estos paradigmas fueron sembrados con mucho amor, a veces, por nuestros padres, maestros, amigos parejas, jefes, confesores etc. y por último sembrados por nosotros mismos.  Así, por ejemplo, existe la máxima dogmática “No se Pide”, que enseña que pedir es mala educación; de manera que nuestros niños  aprenden a no pedir, pues cada vez
que sinceramente - como niños - pidan, aparecerá la máxima en los labios de sus protectores, quienes además blandirán el dedo índice en señal de mandato.

Ésta es una actitud aprendida y transmitida de generación en generación, con la convicción de que es correcta ya que la abuela lo decía, la
mamá lo dice y así pasa de padres a hijos, dándose por descontada su veracidad, convirtiéndose así en un paradigma.

Pues bien, como resultado de ese paradigma operando en muchos de nosotros, no pedimos, no sabemos pedir y si en realidad supiéramos pedir nos evitaríamos muchos problemas en nuestra relación con los demás, ya que no estaríamos inventándonos que todos “deben” y están en la “obligación” de saber lo que queremos o necesitamos. Muchos problemas conyugales se originan en esta dificultad ya que tanto él como ella, pretenden ser adivinados en sus pensamientos ya que “si me quieres deberías saberlo” – otro paradigma sin pies ni cabeza-  ¿Por qué la pareja debe adivinar? ¿Por qué debería pensarlo si quiera? Lo importante es aprender la pertinencia de pedir, saber cuándo, dónde, cómo y a quién pedir.  Si no sabemos pedir tampoco sabremos dar y así nos incomunicamos cada vez más.

Re Diseño

Esa niña o niño que tan espontáneamente expresa su pedido sin tapujos ni miramientos, a fuerza de recibir durante buena parte de su niñez la máxima dogmática “no se pide”, siempre acompañada de impedimento, desaprobación o enojo, aprenderá que pedir es malo, que expresar su deseo de algo es socialmente no aceptado, o “es de mala educación”.

Cuando ese niño o niña sea adolescente no expresará con facilidad sus sentimientos, o cuando llegue a la edad adulta será una persona reprimida que no sabrá expresar sus deseos, pues a pesar de que ya no tiene a sus padres o tutores físicamente con él o ella para que lo repriman, en su inconsciente ya están implantados y por lo tanto verá ese dedo blandir en señal de culpa y, como resultado de este proceso de adaptación a mandatos represivos, no sabrá pedir pasando así a formar la larga fila de seres frustrados que prefieren aislarse de sus semejantes para no arriesgarse a ser rechazados o, simplemente, porque tienen miedo a enfrentarse a un reto.

Vemos cómo un paradigma opera a través de la inducción de una actitud por medio de la cual se ha generado una conducta – aun sin quererlo – que a su vez fue inducida a quienes hoy la inducen.

La inducción es la forma como los seres humanos influenciamos a nuestros congéneres en nuestra cotidiana interacción y socialización, ya que
nosotros somos Fuente y por lo tanto inducimos (manipulamos) a nuestro entorno, aun sin ninguna intención.

Algunos personajes tristemente célebres como Hitler lograron el apoyo fanático de sus seguidores porque contaron con eficaces y eficientes equipos de inducción –manipulación consciente y maliciosa-.

En nuestra historia reciente hay un sinfín de ejemplos de cómo se usan los métodos inductivos en forma negativa para dominar grupos y modificar creencias, sometiéndolas  reiteradamente a un mismo estímulo por períodos prolongados. Aquí hay grave responsabilidad de
quienes conducen los medios de comunicación.

Se puede inducir conductas de consumo, a través de la publicidad; de defensa de determinados regímenes políticos, a través de la propaganda
política; de beligerancia, a través de la propaganda de guerra y de los viles y condenables actos de terrorismo.

Nosotros podemos utilizar en nuestro beneficio un tipo de inducción o manipulación positiva, que se llama Re Diseño y consiste en trabajar las Formas de Ser que no nos están funcionando y sustituirlas por aquellas que si nos funcionan y que nos van a permitir llegar al Éxito.  El Re Diseño nos permite modificar nuestras actitudes negativas que se oponen a nuestro objetivo de lograr nuestra superación, para salvar las trabas mentales heredadas de generación en generación y  para liberarnos de las ataduras represivas. Así, limpiaremos la maleza que crece en nuestro camino hacia la superación personal y la autorrealización. Podremos así triunfar y alcanzar el Éxito.  "La Aventura de Mi Vida es Mía" de Alejandro Pucci

 

8oct/110

La rosa blanca

Publicado por Equipo ALTAVIDA


En un jardín de matorrales, entre hierbas y maleza, apareció, como salida de la nada, una rosa blanca.

Era blanca como la nieve. Sus pétalos parecían de terciopelo. Y el rocío de la mañana brillaba sobre sus hojas como cristales resplandecientes.

Como ella no podía verse a sí misma, pues no sabía cómo, tampoco sabía lo bella que era.

Por ello, pasó los pocos días que fue flor, hasta que empezó a marchitarse, sin saber que a su alrededor todos estaban pendientes de ella y de su perfección: su perfume, la suavidad de sus pétalos, su armonía. No se daba cuenta de que todo el que la veía tenía elogios para ella. Las malas hierbas que la envolvían estaban fascinadas con su belleza y vivían hechizadas por su aroma y elegancia.

Ella, lo único que veía era que estaba inmersa en un baldío seco y, por tanto, asumía que ella también debía ser baldía, seca, fea. Y, con esa convicción, fue marchitándose poco a poco.

Un día de mucho sol y calor, una muchacha paseaba por el jardín pensando en cuántas cosas bonitas nos regala la naturaleza cuando de pronto vio la rosa blanca marchitándose en una parte olvidada del jardín.

—Hace días que no llueve —pensó—. Si se queda aquí, mañana ya estará muerta. La llevaré a casa, entonces, y la pondré en aquel jarrón tan bonito que me regalaron.

Y así lo hizo. Con todo su amor puso la rosa marchita en agua en un lindo jarrón de cristal de colores y lo acercó a la ventana.

—La dejaré aquí —pensó— porque así le llegará la luz del sol.

Lo que la joven no podía saber es que, al poner a la rosa junto al cristal de la ventana, le había proporcionado a la flor un reflejo perfecto de ella misma: la ventana mostraba a la rosa un retrato de ella que jamás había sabido conocer.

—¿Esta soy yo? —Pensó.

Poco a poco, con el agua limpia y el sol cálido, sus hojas inclinadas hacia el suelo se fueron enderezando y miraban de nuevo hacia el cielo. Así, lentamente, fue recuperando su esplendor.

Cuando ya estuvo totalmente restablecida vio en el cristal que era una hermosa flor y pensó:

—¡¡Vaya!! Hasta ahora no me he dado cuenta de quién era y lo bella que soy. ¿Cómo he podido estar tan ciega?

La rosa descubrió que había pasado sus días sin apreciar su belleza. Sin mirarse bien a sí misma para saber quién era en realidad.

La rosa comprendió que la clave para saber quién somos de verdad, para comprender el ser hermoso que somos, el regalo de la naturaleza que somos es olvidar lo que vemos a nuestro alrededor y mirar siempre dentro de nuestro corazón, porque ahí somos de verdad. Todos valiosos por nosotros mismos, y mucho más de lo que a veces creemos. Y si no te quedó claro, aquí te dejamos una canción para que hagas tuya su letra, que es muy sabia:

"Quiero decirte que nunca habrá
¡cosa más bella que tú!
¡cosa más linda que tú!
Única como eres,
inmensa CUANDO QUIERES,
¡gracias por existir!"

¡Piénsalo!

1oct/110

¿Cómo se come un elefante? (Metáfora)


Una vez alguien pregunto ¿cómo se come un elefante?, luego de que nadie supo contestar respondió bocado a bocado, poco a poco. Es verdad nadie puede comer un elefante de un solo bocado, quizás sí, las serpientes, sin embargo nosotros no somos serpientes, somos seres humanos únicos.

Alguna vez has pensado en ¿cómo se solucionan los problemas o malos ratos?, igual que como un elefante, poco a poco, no hay problema que no se pueda solucionar ni mal rato que no se pueda superar, sólo hay que saber digerirlos, hay que tomarlos con calma, sabiendo que lo que ha sucedido, sucedió para que yo aprenda algo.

Ahora mismo pienso que normalmente miramos los problemas y decimos que debemos aprender de ellos, eso es como se van solucionando vamos aprendiendo de ellos; pero, aquí me hago una pregunta cuándo hago algo bien, ¿también lo digiero poco a poco para aprender de ello? Normalmente la respuesta es NO, sin embargo, debería ser SI.

Hemos visto que las situaciones agradables o desagradables son momentos de aprender, son circunstancias para crecer, aunque fuimos educados para mirar lo malo, los defectos, las fallas, podemos aprender a mirar lo bueno, las virtudes, nuestros logros y los de otros, para aprender de ello; por si no lo sabes; es sencillo, repetir aquello que hemos hecho bien, que nuestras virtudes salgan a relucir, disfrutar de nuestros logros; solo hay que decidir mirar lo mejor de cada uno y con ello aprenderemos mas que cuando miramos lo malo, si te dedicas a mejorar tus cualidades, llegaras mas rápido a tus sueños, que si te dedicas a corregir tus debilidades; trabaja haciendo crecer tus cualidades y conoce tus debilidades.

Y como dice la pregunta del comienzo ¿Cómo se come un elefante?, ya sabes, poco a poco, sino quedaras como las serpientes inmóvil hasta que lo digieras; no te olvides que a veces nuestra vida es como un elefante enorme, ahora ya sabes cómo comerte esa vida, como disfrutar de la vida, un bocado a la vez.

Ahora te invito a que disfrutes tu vida.


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